Gabriela

Estoy pensando en ti. Tu piel de madreperla, tus aretes dorados y tus coloretes en las mejillas. Estoy pensando en tus mejillas, Trinidad;  en el olor a alcatraz y magnolias de todas las mañanas y de todas las noches. Rosa, cuando pienso ti recuerdo el color rosa, el mercado de la Tepalcates, el agua de alfalfa y los dulces que a escondidas me regalabas para que los demás no pidieran.  Ahora pienso en tu muerte, tu cadáver en la cama bajo la escalera de cemento. Tu palidez de labios morados y yo sentada en una silla viéndote dormir para siempre. Me gusta hacerme la que cree en Dios porque solo de esa forma puedo pensar en reencontrarte  y sentirme amada. Tu amor se sentía bien como una casa cálida donde dormir tranquila. Varias veces, cuando necesito un abrazo, pienso en tu fantasma a mi lado diciéndome que todo estará mejor. ¿Estás orgullosa de mí? ¿Lo estoy haciendo bien? ¿Me equivoco  mucho, Trini? ¿Sigues llamándome Gabriela? ¿Verdad que estás conmigo cuando la vida me hiere poquito o cuando estoy tan contenta que pienso es un regalo tuyo que me mandas desde tu existencia?

Duele poquito, Trini, pero estoy segura que también a las magnolias y alcatraces les dueles.

Soy tu Gabriela, Trinidad, te extraño raudales de agua clara.

Anuncios
Estándar

2 comentarios en “Gabriela

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s